Nespresso, la marca elitista de cafeteras y cafés en cápsulas, se introduce ahora en el ámbito de la alimentación infantil. Tras haber revolucionado el mercado del café en 1986 con su máquina de café express, el gigante suizo Nestlé redefine el concepto de la leche para niños entre 0 y 3 años.
Después de las máquinas de café, llegaron las del té, y ahora Nestlé extiende su concepto estrella de las cápsulas a los biberones de leche. El año pasado el número uno mundial de la industria agroalimentaria había lanzado ya Spécial-T, una versión de Nespresso para los tés Earl Grey y otras variedades de Darjeeling. En 2011, teniendo que hacer frente a diversas empresas que se han lanzado a copiar el concepto de la cápsulas de café, la empresa que inventó la leche en polvo para bebés quiere ahora conquistar a sus mamás.
El gigante suizo ha elegido precisamente su país de origen para los tests de su máquina bautizada BabyNes, así como de las cápsulas de leche en polvo. Según el grupo alimentario “se trata de la primera solución nutricional completa en el mundo para los recién nacidos y los niños de corta edad”. Quizás habría que puntualizar llegado este momento que esto no es del todo cierto, ya que la leche materna se “inventó” mucho antes que la leche en polvo, y está reconocida como el mejor alimento posible para el bebé…
Alto de gama
El funcionamiento es simple: la máquina permite preparar en menos de un minuto y con una sola mano un biberón de leche, eligiendo la cápsula (hay 6 diferentes) adaptada a la edad y a las necesidades nutricionales del bebé.
Al igual que sus hermanos mayores Nespresso y Spécial-T, BabyNes se posiciona como un producto alto de gama. Vendida en un número limitado de tiendas y farmacias (!!), la máquina y sus cápsulas están también disponibles en Internet. La máquina cuesta alrededor de 202 euros, mientras que la caja de 26 cápsulas viene a costar entre 40 y 45 euros. Cada biberón, por lo tanto, viene a costar entre 1,5 y 1,7 euros. Esto viene a ser unas 5 veces más caro que utilizando la leche en polvo normal vendida en las grandes superficies…
“El precio resulta difícil de justificar”
Aunque los especialistas del sector reconocen la practicidad del concepto y la credibilidad de Nestlé en materia de alimentación infantil, el precio les resulta chocante. “Sin beneficios nutricionales adicionales, el precio es difícil de justificar. BabyNes, por otro lado, no soluciona tampoco los problemas de esterilización y limpieza de los biberones.”
Sin embargo, existe un beneficio directo derivado de esta máquina, como es la posibilidad de aumentar la cartera de clientes con los que seguir manteniendo una relación comercial con el fin de hacerles entrar en el universo Nestlé”.









