Monthly Archives: June 2011

La mejor aplicación para Twitter de iPhone

Tweetdeck, recientemente comprada por el propio Twitter para intentar contrarrestar el peso que su eterno rival, Übermedia, estaba alcanzando estos meses con las aplicaciones externas como UberSocial, Echofon o Twidroyd, se revela en este estudio como la mejor aplicación para el iPhone en cuanto al reducido consumo de datos que realiza. En comparación, la propia aplicación de Twitter para iPhone, consume más del doble, con Tweetbot y Echofon muy cerquita en cuanto a ineficiencia de uso se refiere.

Sin embargo, y a pesar de esta tremenda eficiencia en cuanto a gasto de sistema, Tweetdeck es utilizado solamente por el 8% de los orgullosos propietarios de un iPhone.

Por otro lado, un dato interesante en esta infografía que apunta al total liderazgo español en cuanto a uso de aplicaciones clientes en iPhone a la hora de tuitear: España lidera el ranking, con un 34% de los usuarios de este smartphone que usan alguna aplicación, seguida muy de cerca por Países Bajos y Reino Unido.

Completamente enganchados a las Redes Sociales

Declaraciones como “estar 24 horas desconectado me resulta virtualmente imposible”, “el móvil es parte de mi cuerpo: si no lo llevo encima es como si me faltara algo”, “teclear face… en la barra de direcciones del navegador se ha convertido en un acto reflejo que hago cada mañana casi sin darme cuenta”… hacen que lo que predicen algunos científicos suene más plausible: esto es, que dentro de poco la tecnología habrá tomado la delantera a los seres humanos.

Emociones que expresaron los estudiantes objeto de la encuesta, al tener que "desconectar"

Estos son los 15 datos más sorprendentes que reveló el estudio:

  1. Aunque la “adicción” de los estudiantes a los medios de comunicación no pueda diagnosticarse clínicamente, los síntomas de abstinencia al parecer sí que son reales, así como también la ansiedad y la depresión
  2. En todos los países, una clara mayoría de estudiantes admitió haber fracasado por completo en sus esfuerzos de pasar un día completo en desconexión
  3. Los estudiantes declararon que los gadgets tecnológicos, en particular sus móviles, se habían convertido literalmente en parte de sus cuerpos.
  4. Estudiantes de todo el mundo informaron que estar conectados a la tecnología digital las 24 horas del día, los siete días de la semana no sólo es un hábito, sino que es fundamental para la manera en que establecen y manejan sus relaciones de amistad y su vida social
  5. Para muchos, pasar 24 horas sin usar los medios de comunicación desveló la cortina tras la que ocultaban su soledad
  6. Muchos estudiantes, de todos los continentes, literalmente no podían imaginarse cómo llenar sus horas vacías sin los medios de comunicación
  7. Los móviles vienen a ser la “navaja multiusos” y también la “mantita para acurrucarse” de esta generación
  8. “140 caracteres de noticias son todo lo que necesito”
  9. Algunos estudiantes hicieron la observación de que “pudieron volver a disfrutar de los placeres simples de la vida” cuando renunciaron a usar los medios de comunicación durante 24 horas

Social Media Revolution 2011

Tras las anteriores ediciones de 2010, ahora Socialnomics nos trae la versión 2011.

Datos impresionantes acerca del uso de las Redes Sociales en 2011, que sorprenden, como por ejemplo: ¿sabías que si la Wikipedia fuese un libro te llevaría 123 años leerlo…?

¿Realmente el valor de las Redes Sociales está en conversar…?


… ¿o queremos algo más? Algo más… tangible.

Una marca que conversa… marcas que están a la escucha… marcas que dialogan con sus clientes. Este es el mantra de las Redes Sociales hasta ahora. Repetido hasta la saciedad por gurús y aprendices. Un mantra que se supone que sacará de la miseria a muchas marcas perdidas por el camino de la comunicación, que les aportará brillo, que renovará su base de clientes, que les hará alcanzar unas cimas de excelencia en cuanto a imagen que ni Apple y Kawasaki juntos… ¿cierto? Pues igual no es para tanto.

La verdad es que, al final, al cliente sólo le interesa una cosa: el valor que consiga sacar de una marca. Ya sea conversando, escuchando o dialogando, el valor que percibe el cliente o usuario que sigue a una marca en Redes Sociales tiene que estar muy claro para él. De lo contrario, no dudará en hacer un “unfollow”.

¿Se obtiene valor de “escuchar“? Sin duda. La marca que lo haga obtiene mucho, porque equivale a un estudio de mercado gratuito. Es un beneficio para la marca. Y, a la larga, también para el consumidor si la marca le hace caso tras el acto de escuchar.

¿Y de dialogar? Si cuando la marca ha sido invitada previamente por el consumidor a unirse a la conversación, entonces sí: es un valor que se saca. La oportunidad de poder hablarle directamente a quien te ha vendido un producto o servicio. Las cifras lo dicen claro: se es más propenso a comprarle a una marca cuando ésta te contesta a un tweet, por ejemplo. Pero si la marca se entromete en las conversaciones ajenas, haciendo comentarios poco pertinentes, entonces será algo cercano al “epic fail”. Del diálogo también se puede sacar algo no tan positivo, al menos para la marca: las quejas (en público y en directo) de sus usuarios más descontentos. Estos, por el contrario, sacarán como gratificación la oportunidad de poder cantarle las 40 a la marca (de sus sueños o de sus pesadillas, depende…)

Pero – y todo esto está muy bien – usuarios somos todos y casi todos tenemos los mismos comportamientos al cabo del día: queremos valor, y uno que sea tangible de preferencia. Al final… no será que estamos pidiendo lo de siempre… ¿¡pasta!?

Y la “pasta” puede venir por varios caminos:

  • en reputación/imagen personal: alguien que “sigue” a Apple, que se hace “fan” de Starbucks, que “admira” a Nike,… está denotando un carácter, una forma de ser y de actuar… se quiere identificar con esa marca. Es el caso de las marcas así llamadas “aspiracionales”: las que venden algo más que un producto, las que comercializan un determinado estado de ánimo. Si no eres una marca aspiracional, olvídate de conseguir seguidores en las Redes Sociales por esta vía. El que se hace fan de una marca “aspiracional” quiere demostrar que está dentro de su target, que tiene la “pasta” para poder acceder a esos productos (un café en Starbucks es de todo menos barato). Al final, lo que quiere es incrementar su estatus percibido… para que le sigan ofreciendo oportunidades profesionales para poder mantenerlo (o incrementarlo), siguiendo el viejo adagio de que “lo igual llama a lo igual”.
  • en dinero: a corto plazo, sin más dimes o diretes. Queremos descuentos, ofertas, promociones, cupones… es lo más usual (o al menos, esto es lo más declarado por los usuarios de Redes Sociales hasta hace un año) es que se busque una ventaja económica claramente cuantificable del “esfuerzo” o “reconocimiento” de seguir una marca no aspiracional, incluida la tienda del barrio. Es el camino para aquellas marcas que quieren introducirse en este mundo de los Medios Sociales, y conseguir una base de fans importante de entrada. Conseguir mantenerla después, será otro cantar.
  • en conocimiento: es el caso de los medios de comunicación, gurús varios,  blogs, agencias de publicidad, consultoras, organismos públicos y muchas empresas que no pueden ofrecer promociones fácilmente (por ejemplo, las industriales) que abren perfiles en Redes Sociales y ofrecen enlaces a noticias de interés de su sector. El saber es poder, que dicen. Si sabes más, lógicamente tu valoración social o profesional puede subir, lo que a la larga se traducirá en algunas de las dos cosas anteriores: dinero o imagen personal (que, a su vez, ¡tiene como intención seguir haciendo más dinero!). Al final, es el círculo que se cierra.

O sea, que las Redes Sociales nos son útiles en la medida en que nos aporten dinero, contante y sonante. Lo de conversar está bien… siempre que nos aporte un valor monetario a ambos intervinientes en la conversación. Ya sean ingresos ahora, ya sean ingresos en un futuro, pero tendrán que sernos de alguna utilidad… y la utilidad monetaria es la que se suele esconder con más frecuencia detrás de la mayoría de los hábitos de consumo (ya sea de productos, servicios o información).

Y ahora es cuando surge el problema al que se están enfrentando (nos estamos enfrentando todos, diría yo) cada vez más las marcas en el ámbito de las Redes Sociales: es más importante que nunca hacerse con ese bien tan preciado como es la atención del cliente/usuario. Pero la atención es limitada. El usuario ya está desbordado por una infoxicación creciente. Quiere contenido rápido y de calidad. Y “se quedará con tu cara” con más probabilidad si le ofreces una ventaja monetaria clara. Antes que simplemente encomendar el valor de las Redes Sociales a la virtud de poder “dialogar” con tu base de clientes, estaría bien tomar conciencia real de lo que se esconde tras tantos intentos de “comunicación”. Al fin y al cabo: la comunicación (como parte del Marketing) tiene por objetivo llevar a un cliente potencial a convertirse en uno de verdad, es decir, a gastarse “pasta”. Y hete que volvemos al mismo punto de siempre.

Hoy es más difícil que ayer conseguir fans, porque estamos empezando a alcanzar el punto de saturación en las Redes Sociales en cuanto a presencia de marcas, si es que no lo hemos sobrepasado ya.

Aquellos que tengan una de estas dos cosas: imaginación y/o dinero, ganarán – una vez más, tal como antes pasó con la televisión - la batalla por tu atención.

¿Puede Facebook afectar a tus relaciones y a la imagen de ti mismo?

“Cómo han cambiado nuestras relaciones sentimentales” a raíz de Facebook es un interesante análisis de los efectos que esta red social tiene en algunos aspectos del comportamiento de los usuarios.

Algunas cosas a retener:

  • Los más “exhibicionistas” a la hora de declarar públicamente su estatus sentimental son los países anglosajones: EEUU, UK, Australia, África del Sur, Canadá
  • El porcentaje medio de solteros en cualquier país es de 39%, según los datos de Facebook, mientras que el de casados es de 31%, seguido por el de las personas que “están en una relación” con un 24%
  • A la hora de analizar cómo Facebook afecta tus relaciones o tu forma de relacionarte destacar que no te libras de supuestos problemas de autoestima y confianza así tengas muchos o pocos amigos: si tienes pocos – o menos que los demás – sufrirás por la comparación, pero si tienes muchos lo harás porque tus relaciones serán más superficiales…
  • Si solamente te conectas de vez en cuanto y posteas actualizaciones honestas acerca de ti mismo, estarás utilizando Facebook de la mejor manera posible, ya que ello aumentará tu autoconfianza... Si, por el contrario, “editas” tus actualizaciones estarás padeciendo del síndrome tan conocido en las redes sociales denominado “mejora consciente de tu propia autoimagen”, filtrando aquellos detalles que no te interesa dar a conocer. Lo cual sólo denota – a tenor de los estudios – que no eres honesto contigo mismo o que no te encuentras a gusto en tu propia piel.  Por otro lado, también es “malo” conectarse constantemente, ya que ello podría causarte estrés por tener que leer demasiadas actualizaciones de tus amigos, por tener que ser siempre ocurrente y divertido en tus actualizaciones, por tener miedo a “perderte” noticias importantes. El estrés también puede provenir del hecho de no saber cómo reaccionar a diversos comentarios hechos a tu actualización de estado, e incluso de tener que gestionar el enfado de algunos de tus amigos cuando se enteran de que en lugar de quedar con ellos – como te lo habían pedido – has estado por ahí haciendo cosas “más interesantes” que luego, descuidadamente, has posteado para todos sin darte cuenta…

En definitiva y a la vista de esta infografía, Facebook puede crear mucho, mucho estrés…